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Los tres hitos

Viernes 23 de mayo de 2014 Hay tres cosas que debes hacer un día –me explicaba un profesor del colegio, una vez me gradué- ir a cine sola, entrar a un bar sola e irte de viaje sola. Han pasado seis años y puedo decir que cada hito lo he cumplido. Fui sola a cine para ver una película de Harry Potter que no me iba a permitir pasar por alto, así a mi novio de turno le pareciera una soberana tontería. Al terminar la película, recuerdo que lo llamé para invitarlo a comer; cuando se enteró de que recién salía de cine, el cretino entró en cólera pensando que había ido con alguien más. Al final, terminé dándome un delicioso banquete con el dinero de una comida para dos, que incluyó uno de los vinos más sabrosos que he tomado en mi vida y a decir verdad, no puedo especificar con claridad si aquel sabor exquisito fue producto de su buena calidad, del buen servicio del restaurante o del placer de tener una tarde únicamente para mí, sin preguntas, ni respuestas, ni silencios incómodos, ...

La Vengadora

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I. Antecedentes Desde el momento en que lo supe no pude dejar de pensar en ello, dos semanas habían transcurrido y yo no olvidaba que aquel miércoles sería mi cita con el doctor muelitas. Mamá tuvo que escuchar muchas excusas: “mami no hay agenda”, “mami no tengo tiempo”, “mami yo me cepillo tres veces al día, con eso ya es suficiente”; así que papá tuvo que intervenir “bueno hija ¿Cuándo vas a ir a revisarte los dientes?” y entonces al día siguiente ya tenía yo la cita. No puedo negarlo, le tengo pánico al doctor muelitas. Mis experiencias no han sido las mejores, no soporto los olores del consultorio, el ruido del cepillo, la succión del pato, como se destiemplan mis dientes con esos aparatos y mi enemigo más temido: el flúor. Soñé (o tuve pesadillas) con ese momento durante dos semanas, tenía miedo de vomitar –como ya me pasó una vez- en el consultorio, nunca había tenido una caries ¿Y si esta era mi primera vez? ¿Tendría que someterme a la temida fresa? ...

XVI - Un Beso

Dame un beso que me dure hasta mañana, un beso que me devuelva la calma. En estas noches de oscuridad abrumadora, dame un beso amor mío, bésame el alma. Dame un beso que sea agua en los días de sed, mi escudo contra el frío en los días de lluvia. Regálame en tus labios un pedacito de tu vida el sabor de tu boca en cada lágrima que caiga. Te voy viendo en calma como en el cine, Tú: mi película más deseada, te descubro por escenas que se enfocan en tus ojos amor, tu misteriosa mirada, en tus líneas disparejas, tus manos que no tiemblan, los segmentos de tus hombros los dedos que se atraviesan. Te encuentro al cerrar mis ojos y el aroma de tu cuello hace presencia; te veo en los niños, amor, escucho tu voz, escucho tu inocencia. Dame un beso ahora, mi bien, toma mi mano, si quieres también bésala. Desliza tus dedos entre mis cabellos enredados pero dame un beso para que no me pierda. Abrázame con tus brazos como sogas, lazos que no asfixian sino que acomp...

Reflexiones sobre el infortunio

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Recomiendo leer esta entrada en compañía de esta canción El infortunio llega y te saluda con un puñetazo en el estómago. Hubieras preferido la cachetada, la alerta, una mala mirada, no perder el aire de un momento a otro y estar lo suficientemente descolocado como para no entender nada de lo que pasa a tu alrededor.  Estás en el piso tirado, es imposible recordar como llegaste a ese lugar, lo único que te interesa es respirar, aferrarte a respirar. Abres la boca desesperadamente y la primera bocanada parece no entrar, no fluye el aire y el pánico empieza a apoderarse de tu cuerpo. Tienes dos opciones que no conoces: ser presa del pánico, retorcerte, llorar y sentir como el aire te es cada vez más ajeno; o puedes mantener la calma e inhalar lentamente porque paradójicamente es así como el aire entrará más rápido a tus pulmones.  ¿Pero acaso se puede estar preparado para el infortunio? ¿No es esa imprevisibilidad una de sus características? ¿Existirá un moment...

XV - Céfiro viajero

Vete Viento ahora déjame con el recuerdo de las risas y las ironías. Juntos. Vete y vuelve pronto, amigo mío, mézclate con los ritmos y los aromas, tráeme esa nueva versión de ti, y diviértete con la nueva versión de mí. Vete Viento ¡Sopla con toda tu fuerza! mueve los molinos de la imaginación devuélvele al mundo la esperanza, que las rosas sean un acto de bendición. Con tu energía embriaga los corazones báñalos de nostalgia y alegría, deja que las aves vuelen curiosas, que los colibríes encuentren compañía, que las hadas se conviertan en musas y las libélulas jueguen entre las flores. Vete viento ahora, y disfruta de tu propia travesía. Y cuando el tiempo se haya cumplido, vuelve a la ciudad lluviosa, que el agua necesita de tu fuerza …y el Fénix vuela mejor en tu compañía.

Certeza

-¿Y cómo sabes que estás enamorado de ella? -Porque el momento más importante del día ocurre cuando la veo sonreír.

Dos poemas y una canción

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Existen, en el mundo que conozco,  coincidencias y extrañas relaciones.  Se nutren del azar, del destino,  de la voluntad inconsciente, quizá.  Fénix AMANTES I - Jorge Gaitán Durán Somos como son los que se aman. Al desnudarnos descubrimos dos monstruosos Desconocidos que se estrechan a tientas, Cicatrices con que el rencoroso deseo Señala a los que sin descanso se aman: El tedio, la sospecha que invencible nos ata En su red, como en la falta dos dioses adúlteros. Enamorados como dos locos, Dos astros sanguinarios, dos dinastías Que hambrientas se disputan un reino, Queremos ser justicia, nos acechamos feroces, Nos engañamos, nos inferimos las viles injurias Con que el cielo afrenta a los que se aman. Sólo para que mil veces nos incendie El abrazo que en el mundo son los que se aman Mil veces morimos cada día. AMANTES II - Jorge Gaitán Durán Desnudos afrentamos el cuerpo como dos ángeles equivocados, como dos soles rojos en u...