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Memorias de un día que no fue

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*** Este no debió ser un domingo en el que yo estuviera sola, encerrada con mi perra, arreglando desperfectos de mi apartamento y tratando de entender por qué me siento tan agobiada. Este domingo debimos haber despertado juntos, yo debí haber preparado algún desayuno especial, seguramente con panqueques y él debió haber lavado la loza con el delantal de El Capitán. En cambio, tengo un domingo en el que llevo varias semanas sin haber encontrado mezcla para panqueques, desayuné con chocolate, huevos y pan y el chocolate lo dejé a la mitad y los trastes los voy a lavar en la noche, con todo lo demás. Tengo un domingo cualquiera, como si todos los eventos del último año no hubieran sucedido, no por falta de recordación, sino por la monotonía de los días que han hecho de un día especial el letargo de una vida, el cansancio, la soledad, el silencio de quien languidece en la ausencia.  Este debió haber sido un domingo de celebración, en cambio tengo un domingo de pena. **...

Algo más que un fracaso

Hace poco estaba viendo el capítulo más reciente de una serie que sigo desde la primera de sus tres temporadas. Esta serie me gusta porque tiene un abordaje diferente y poco convencional de diferentes temas. Su personaje principal es una persona con un trastorno del espectro autista y la serie plantea cómo es ser un profesional (excelente en su área) viviendo con esta condición. Además, también existen una serie de personajes secundarios interesantes, entre los que destacan varias mujeres por medio de quienes se plantean varias cuestiones como el hecho de sobresalir en un mundo masculinizado, qué hacer ante una situación de acoso sexual, cómo tomar decisiones respecto a derechos sexuales y derechos reproductivos y cuál es la importancia de la sororidad. Pero no es nada de esto lo que me conduce hoy a escribir. Resulta que, una de estas mujeres tiene una madre que vive con trastorno afectivo bipolar y la señora ha sido la peor carga que ella ha tenido que soportar en la vida. Así ...

Más ansiedad que persona

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Hablemos un poco sobre lo que es vivir con ansiedad y tener que comportarse como cualquier persona más. La primera batalla ocurre al despertar. Los pensamientos se agolpan y las decisiones más simples se convierten en un martirio ¿Qué hago primero, me baño o tiendo la cama? ¿Y si mejor desayuno y después me baño? Y la disertación toma lo suficiente como para que al cabo de media hora sientas que el día arrancó mal porque ya estás hecho un ser totalmente improductivo, de esos que pierden el tiempo decidiendo tonterías. Ahora vayamos a las reuniones sociales ¿Saben lo que es no querer salir de casa pero obligarse a hacerlo en el afán de no quedar mal, de no ser la amiga incumplida o de cumplir con las obligaciones laborales? Y eso ocurre en los mejores días, en los peores la pelea se pierde y una se siente vaga, desconsiderada, irresponsable, impotente e infeliz, rota o al menos defectuosa, con una cabeza que no deja de murmurar la pregunta ¿Por qué no puedo ser como la gente ...

Eco

Me pregunto qué es lo que la vida quiere de mí, qué es lo que Dios espera que aprenda… me pregunto hasta cuándo me van a dar las fuerzas, si ya siento la voluntad y el ánimo tan mermados. Me pregunto cuál fue el error o cuál será la recompensa… me pregunto si no estaré haciendo las preguntas equivocadas. Hoy no encuentro una canción para el momento. Escarbo en el pasado tratando de encontrar alguna respuesta, alguna alternativa. Extraño las noches contando calles, las tardes bebiendo, el tiempo en la universidad, las charlas desprevenidas. Hoy sólo está la asfixia. De repente, mañana dejó de ser una respuesta y se convirtió en una alternativa, en la variable que depende de la resistencia. …¿Y si ya me cansé de ser fuerte?

DÍAS MALOS

Hay cosas que han sido importantes para mí y que me han ayudado en esta montaña rusa del TAB, entre esas están las rutinas. El asunto es sencillo: me despierto a la misma hora todos los días, 5:30 am, abro los ojos sola, las alarmas no funcionan. Si me lo propongo, en un día extraordinario me levanto más tarde, pero el sueño lo vuelvo a conciliar después de haber abierto los ojos a las 5:30 de la mañana.  Tomo mi celular o la tableta y reviso las noticias, luego me levanto al baño, me doy una ducha, llego al cuarto, me cambio, desayuno, me arreglo el cabello y me maquillo, tomo la maleta y me voy. Así es de lunes a sábado. Pero hoy fue diferente. Me desperté a las 7:20 de la mañana, siempre miro el reloj al despertar. Me sentí molesta y confundida, angustiada, recordé todo lo que tenía que hacer, me dolía la cabeza e hice cuentas del tiempo que dormí: cuatro horas. Las manos me estaban temblando y me sentía muy confundida, no fui al baño, no leí las noticias, me quedé en ...

Carta a Colibrí

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A los tres años del último vuelo del Colibrí Mi madre me dijo de la misa el viernes, aunque yo la esperaba desde el inicio de junio. Sigo yendo sagradamente, aunque sabes que no soy de iglesias, de curas, ni de religiones; que mi relación con Dios es sin intermediarios, a pesar de todas las veces que dije que creía en el Diablo cuando me reprochabas por atea… y nos reíamos por traviesa, por contestona, por rebelde, porque no me creías que adorara a Satán, porque yo sabía que no me creías, porque me dabas golpecitos de mentiras y me llamabas “so porquería”, porque siempre veías lo mejor en mí, aun cuando a mí se me olvidaba. Así que a la misa voy por ti, porque así querías ser recordada, pero también te recuerdo en medio de todas mis risas, de mis alegrías, de los regalos que me ha dado la vida, pues tú fuiste uno de los primeros, mi adorada Colibrí y sé que en cada alegría que disfruto tu mano se haya escondida, sólo lo sé. ¿Sabes? Hace unos días dejé la formalidad y m...

Viviendo con el TAB

Antes de continuar con la narración, quiero aprovechar para agradecer a las personas que se han interesado por esta iniciativa. A quienes me han leído, me han hecho preguntas y me han apoyado para que siga pues lo consideran un buen ejercicio. Mil gracias. Respondiendo a la pregunta que me hizo un Anónimo no siento que me exponga demasiado, pues aquello con lo que no me siento cómoda prefiero guardármelo o escribirlo con cuidado para que quien lea entienda que es un asunto “difícil”. Había dejado el relato en la aceptación del trastorno y el encuentro con la medicación. Ninguno de los dos resulta fácil. Existe un miedo inmenso a ser diagnosticado con una enfermedad mental, creo que este miedo proviene del estigma que la sociedad ha generado al respecto. Esto dificulta las cosas, no sólo para quien tiene el diagnóstico sino para su familia y amigos, pues aparecen sentimientos de culpa, preguntas acerca de qué se ha hecho mal, vergüenza y negación, siendo esta la más nociva....

Bipolar

Será esta la primera vez en la que hable sobre este tema, el trastorno con el que convivo tal vez desde que nací y que algunos días me hace la vida de cuadritos, otros me llena de esperanza con un futuro prometedor y otros me deja vivir como si nada y como si todo. Las sospechas sobre el trastorno afectivo bipolar (TAB) empezaron en la adolescencia, cuando los cambios propios de todas las adolescentes, en mí se manifestaron de una forma más fuerte, el diagnóstico llegó tiempo después, antes de los 17. Empezó la medicación, la terapia, pero no hubo charlas, nadie me explicó de qué se trataba, mis padres tampoco lo sabían, el médico psiquiatra se dedicaba a recetar cada vez más y más medicamento, las dosis aumentaban, el cuerpo lo rechazaba, el galeno no me escuchaba, pensaba que sólo me resistía, vinieron los vómitos, los problemas estomacales, los dolores, el fastidio, el temor, la ansiedad, la rabia, las dudas ¿Y si no lo tengo? ¿Y si me estoy envenenando con medicamentos?...

XV - Céfiro viajero

Vete Viento ahora déjame con el recuerdo de las risas y las ironías. Juntos. Vete y vuelve pronto, amigo mío, mézclate con los ritmos y los aromas, tráeme esa nueva versión de ti, y diviértete con la nueva versión de mí. Vete Viento ¡Sopla con toda tu fuerza! mueve los molinos de la imaginación devuélvele al mundo la esperanza, que las rosas sean un acto de bendición. Con tu energía embriaga los corazones báñalos de nostalgia y alegría, deja que las aves vuelen curiosas, que los colibríes encuentren compañía, que las hadas se conviertan en musas y las libélulas jueguen entre las flores. Vete viento ahora, y disfruta de tu propia travesía. Y cuando el tiempo se haya cumplido, vuelve a la ciudad lluviosa, que el agua necesita de tu fuerza …y el Fénix vuela mejor en tu compañía.

Invierno

Aún me preguntan por qué me enamoré de ti. Cada vez que lo hacen vienen a mí los recuerdos de las primeras citas y los muchos cigarrillos que fumé mientras intentaba sostener una conversación coherente contigo. Aún se cuestionan qué te vi y en mi mente revivo el andar serio y acompasado con el que te vi venir la primera vez, tu elegancia en negro que te venía bien con una calle llena de extraños que, afanados por sus vidas, me empujaban de un lado a otro en tanto a ti te esquivaban con precaución. Aún indagan por qué me gustabas tanto y recibo el aroma de tu cuello en aquella época, la delgadez enmarcada en esos pantalones ceñidos, la certidumbre de tus palabras que contaban qué querías hacer y cómo lo ibas a hacer, la mirada fría con la que castigabas al mundo y la voz jocosa que se reía sin consideración de la desgracia ajena. Aún me cuentan que te temían, que no inspirabas confianza y yo escucho en mi mente los secretos que te conté y que se filtraron por la rendija de tu...

Macarrón

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Una vez más, la muerte toca nuestra puerta. Para esta visita no deseada jamás estaremos preparados, siempre pensamos en este momento como en el punto distante en el camino al que algún día llegaremos y llegarán los nuestros.  Así que de repente un día, ella se presenta para confirmarnos toda la fragilidad humana. No somos culpables por no sentirnos listos para una partida ¿Cómo estarlo cuando nuestro Lisandro se ponía en pie todos los días para iniciar su deseada jornada diaria? ¿Cómo creerlo frágil si ni el tiempo ni los vientos agrestes de la vida lograron aplacar su carácter y dominar su determinación? ¿Cómo pensar que el hombre de los ojos verdes, que trabajó por su familia, oró por sus hermanos y cargó en sus brazos a hijos, sobrinos, nietos y bisnietos, cerraría sus ojos para darnos un último pedazo de sí envuelto en un gesto alegre, tranquilo y en paz, con el cual se despediría de nosotros para volar al cielo y regalarle al creador su mirada, ese brillo que ahora ...

Colibrí

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Tu amor bendice y es irracional, es convicción mi redención. En lo oscuro de la noche siempre estás... La desesperación tenía que llegar en algún momento y tenía que estallarme todo el sentimiento que tengo aquí dentro. Tengo miles de ideas en mi cabeza y no sé como acomodarlas para que salgan de una manera coherente; empresa absurda la que me he propuesto cuando lo que hay dentro es un mar de sentimientos, de preguntas, de recuerdos, naufragando en un vacío que me produce un dolor indescriptible, que jamás había sentido. Recuerdo cuando me preguntaban cuál era mi peor miedo. Solía responder cosas como “los espacios cerrados” o “la oscuridad”, en realidad no entendía la potencia de lo que se puede llamar miedo. El miedo es esa respuesta que por instinto tenemos ante algo que sabemos que puede poner en riesgo nuestra vida o que puede causar un dolor tal, que nos sintamos sin fuerza para reponernos. Y yo no tuve miedo, quizá ese fue mi error. Te infundí ...

Conclusiones de una Noche Cualquiera

Nos dieron la cuenta –Esta vez invita usted ¿No?- Dijo mi amigo en tono de broma –Listo, no hay problema- respondí sacando la billetera de mi bolsa. Él sonrió y me dijo -¿Usted está dispuesta a pagar la cuenta y no tiene novio? Yo hice una mueca que se asemejó a una sonrisa y guardé silencio. En parte si me parecía gracioso porque, aunque desconozco el porcentaje de mujeres que está presta a hacer una invitación o a pagar una cuenta por mitad, dentro del círculo en el cual me muevo he notado un importante avance en estos temas. Así, las mujeres que conozco ya no salen esperando que siempre sea él quien pague e incluso están dispuestas a ser ellas quien asuman los gastos. Y obvio, en casos extremos también he visto abusos económicos, aquellos sobre los cuales ellos se quejan tanto; incluso yo misma me he sentido cercana a ese lugar. Por lo tanto, me pareció extraño que él encontrara eso como una cualidad remarcable. Pero había un poco de incomodidad en mi expresión porque no...

Una ligera explicación

Para los que vienen aquí en busca de respuestas, solo puedo recordarles que así soy yo, simplemente un día decido desaparecer. No sé cuánto me dure, procuraré que sea el tiempo suficiente para hacerme cargo de mi vida y conflictos internos. Dentro de la responsabilidad que he empezado a asumir conmigo misma, entendí que mantenerme en estos medios es perjudicial y tuve que aprovechar un impulso para tomar decisiones que en otro momento no hubiera sido capaz. Este es un momento de reflexión y pocas palabras, los que me quieren y conocen sabrán entender. Fénix.

Compañero

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Últimamente he leído y escuchado toda clase de críticas hacia la imagen “ideal” del hombre que clásicamente se definió como el deseado por las mujeres. No sé cuál es el origen del “príncipe azul” y tampoco me interesa, aunque sí puedo decir que estoy de acuerdo con muchas de las críticas que se le hacen.  En lo que a mi respecta, no me interesa encontrar a mi “príncipe azul”, ni tampoco he deseado ser nunca una princesa, por el contrario, estoy demasiado alejada de esa figura. No quiero encontrar a alguien que me idealice y me ponga en un pedestal, que quiera poner el mundo a mis pies y no me permita alcanzar nada por mi propio esfuerzo; pensar en esa idea me da pánico pues sé que muy pronto –viviendo una vida que supuestamente es “perfecta”, donde alguien me hiciera todo y cumpliera cada capricho que se me atravesara por la mente- me sentiría frustrada, deprimida y aburrida. Por otro lado, ninguna mujer es igual a otra de la misma forma en que ningún hombre es igual a otro. Por...

Soñando despierto

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Estuve soñando que ya tu habías vuelto que me perdonabas ¡Que dulce momento! pero al despertarme vi que no era cierto que estaba soñando, soñando despierto... H.L. No es justo que la mente nos juegue malas pasadas o quizá solo deba decir que mí mente me las juegue a mi, porque dudo que a otro le pase lo mismo o más exactamente, dudo que te suceda a ti. No sé que hago escribiendo y pensando sobre lo mismo… no sé que hago recordando en mis sueños tus palabras, las ilusiones, el futuro que en el pasado creí que tenía, no sé por qué mis sueños son repeticiones demasiado reales de tus besos, de tus caricias, de la forma en que solíamos ser uno.  Tal vez esté mal que yo escriba esto, tal vez mis sueños solo son una manifestación de un serio problema cuya única conclusión sea que he perdido por completo la cabeza y tu recuerdo dejó de ser amor y se me convirtió en una absurda obsesión.  O tal vez mis sueños –a falta de una realidad en la que te encuentres tu-, son el único me...

Confesiones de una Noche de Primavera

Antes de leer esta entrada,  por favor, escuch e esta canción Quizá soy de otra época o me quedé atrapada en el pasado. No sé por qué ahora siento el valor de revelar esos secretos deseos, esos anhelos de algo hermoso que me haga perder cabeza y corazón, pero que proteja mi vida como la suya propia. Si, quizá yo soy exigente y quiero vivir mi propio sueño ¿Por qué no hacerlo? Si lo merezco como cualquier persona, si valgo tanto como para que alguien me dedique canciones bonitas, me llame a preguntar cómo estoy, suspire pensando en mí y crea en mis ojos y mis travesuras. Quitándome de encima los temores y la vergüenza, puedo decir que no he dejado de creer en el amor, a pesar de haber sufrido varias decepciones, de las cuales no voy a poner en duda mi responsabilidad y a dedicarme a hablar de ellas y quedarme estancada en lo que no fue. Empieza para mí un proceso lento de reconstrucción, de esperanza y de nuevos horizontes, sin afanes, sin prejuicios, sin temores, arriesgando ...

Puerta Cerrada

Sé que no escuchaste las canciones que te dediqué salvo una o dos. Sé también que odias mis malas palabras y mi mala postura, que siempre fui muy infantil, muy necia, muy común, muy hippie, que se yo. Sé que no soy una modelito, ni tengo los ojos claros, ni tengo un trabajo de oficina, ni me pinto las uñas ni los labios.  Sé que me falta cordura, que piensas que tengo unos kilos demás, que crees que soy débil, que detestas mis cursilerías, mi romanticismo, mi forma de ser tan trascendental. Sí, sé que nunca fui nada que quisiste que yo fuera. Pero también sé que soy lo que soy y nada más, que no puedo ni quiero ofrecer más allá porque no voy a fingir, no voy a hacer promesas que se queden en un “tal vez”, ni voy a sacar excusas para mi comportamiento errático. Sé que podría echarte en cara cada uno de tus errores, sé que podría tomar el papel de la víctima y reprocharte cada una de las veces que me sentí lastimada pero no soy tan cobarde para evadir mi responsabilidad en esta de...

Seamos sinceros

Seamos sinceros, este espacio no es recomendable para algunas personas. No puedo hacer como si nada, ni vivir de los recuerdos, ni en el pasado, no puedo ni quiero quedarme en lo que no fue, ni tampoco llenarme mi cabeza de un eterno “¿por qué?”. Sí, resulta que no se me antoja amargarme ni llenarme la vida de tristeza, resulta que vuelvo a sentir y no me hace sentir culpable el que haya sido tan rápido, resulta que los sueños siguen en pie, que la vida me muestra nuevas opciones y que sigo siendo la misma. Resulta que nunca se me antojó cambiar, que no voy a dejar de ser tan “niño”, ni tan trascendental, ni tan soñadora, ni tan romántica. Resulta que me encanta ser como soy, que adoro mis cachetes redonditos y no me interesa hacer dieta. Resulta que este es mi espacio y aquí digo lo que se me da la gana y si alguien se llega a ofender, molestar, irritar, entristecer por lo que aquí digo, solo puedo pedirle una cosa: por favor, no vuelva. Sí resulta que le tengo que hacer frente a l...

Así de simple

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Que llore no significa que me importe, y que siga teniendo tu número no quiere decir que piense llamarte. Que mire hacia atras de vez en cuando, no quiere decir que me importe mi pasado, y que me duela que te duela, no quiere decir que sienta por ti. Que te diga que te he olvidado, no significa que sea verdad. Que me ria cuando le regalas tu boca a cualquier niña tonta, no significa que me haga gracia. No, no me la hace. No me hace; ni puta gracia.