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Entre Mis Silencios

Es tanto aquello que he callado, que si lo quisiéramos cuantificar, diría sin temor a equivocarme que ha sido el doble de lo que me he atrevido a pronunciar. Me he arrepentido por no atreverme a decir lo que sentía en el momento que tal vez fue el preciso pero es que eso de encontrar la ocasión perfecta nunca ha sido lo mío. Yo no sé acomodar palabras y cuando lo logro, es el resultado de un esfuerzo muy grande por lograr que se pueda entender lo que quiero expresar y aun así hay quienes piensan que al menos escribo bien. Así que entre mis inseguridades y vaivenes hay mucho que he guardado, hay cosas que me siguen atormentando, hay verdades que quisiera gritar, hay sentimientos que quisiera confesar pero esos el corazón solito se encarga de develarlos… hay tanto, tan vacio, tan profundo, tan alegre y tan oscuro, tan frágil, tan sublime, tan mío, que tal vez aun no sea hora de divulgarlo. Por el momento lo mejor será hacer las palabras a un lado y dejar que el corazón sea el único mensa...

Sueño de una Noche de Invierno

Un día agotador, muchas llamadas, muchos problemas, pocas soluciones, miles de kilómetros por recorrer y ella por fin puede llegar a su casa. No quiere comida, ni siquiera ducharse después de la larga jornada, no quiere pensar, no quiere recordar su soledad, solo quiere dormir y tal vez soñar. Se desnuda tratando de aligerar su carga a pesar de saber bien que no es física. Cierra sus ojos y Morfeo la acoge en sus brazos. Viaja a esa ciudad que tanto anhela, recuerda las estrellas que contó de pequeña, sueña que tiene alas y vuela rumbo al cielo y allí, muy arriba, sintiendo la brisa de la noche pero sin que el frío arruine el momento, mira la ciudad, se maravilla con sus luces, se siente tranquila, se siente en paz. Entonces quisiera compartir el momento con alguien, entonces ese alguien toma forma… entonces ese alguien es él. Ahora no puede evitar el frio, la noche se hace oscura, no logra ver la luna, deja de soñar con ese mágico momento y empieza a recordar cada palabra, c...

Respuestas

-¿Me amas? -No. -¿Me quieres? -No lo sé. -¿Me odias? -No creo. -Entonces, ¿Qué sientes por mí? -Hace mucho dejé de sentir...

Advenimiento

-¿Estás dispuesto a soportar el dolor que provocará tus lágrimas las cuales serán capaces de curar dolores ajenos, de borrar culpas de muchas conciencias, de devolver la calma a aquel solitario que la haya perdido?- Entonces, con una sonrisa dibujándose en su rostro, respondió: -Este fuego que lastima es el mismo que purifica. Y yo, que de fuego estoy hecho, que ardo en mi despertar, que enciendo mi lecho cubierto de sándalo, no he de escapar a mi destino- Y fue en ese momento cuando el Fénix, puro y tranquilo abrió sus alas para abandonar su nido y entregarse al mundo tal cual estaba hecho, sabiendo que su agonía sería inminente, sabiendo que su abrazo terminaría por quemar la piel de quien se acercarse, sabiendo que la soledad sería su castigo y su recompensa.

III

Que el tiempo no me alcanza para vivir todo lo que quisiera, Que quisiera olvidar que esta vida es prestada y algún vendrán a pedirla, Que pido que el fuego no se extinga antes de que la libertad venga, Que vengo con las manos llenas preguntas añorando tan solo una respuesta. Que respondo que no soy de aquí ni de ninguna tierra, Que tierra es lo que aun me falta por recorrer, por descubrir en su grandeza, Que en la grandeza del mañana seré más firme que hoy, Que hoy sueño con utopías y mañana enfrentaré realidades. Que la realidad desaparece cuando veo tus ojos, Que tus ojos me miran haciendo que olvide el tiempo, Que de nuevo el tiempo no me alcanza para besarte todo lo que quisiera, Que quisiera que la Luna tu más dulce deseo concediera.

Confesiones

“que me cojan confesado” escuché por ahí hace algunos días cuando a alguien le preguntaban que pasaría si muriera pronto. Y es que todos tenemos algo que decir, algo que guardamos a pesar de que confiemos en alguien plenamente, nunca todo se sabrá. Así que me puse a pensar en qué tendría que contar para que en determinado momento “me cojan confesada”, si son importantes o no para el lector, la verdad muy poco me importa, las pequeñas cosas para algunos pueden ser grandes para otros. (momento para respirar profundo, prepararse, soltar los dedos) y aquí va: confieso que… Le temo a muchas cosas en especial a la soledad y a la oscuridad. No soporto los piropos en la calle, en especial si vienen de obreros, mecánicos o conductores. Hay tres cosas que no tolero: que me traten con hipocresía, que me crean idiota y que me tengan compasión. Aunque muchos no me crean, soy tímida, me cuesta interactuar con gente nueva y me molesta que por ello piensen que soy una engreída o algo por el estilo. An...

Miedos de siempre

En la vida hay heridas que nunca se cierran, que se alimentan de la sal diaria que el mundo se encarga de esparcir sobre ellas. Heridas que en realidad nunca dejan de doler pero que uno trata de ocultar poniendo una curita sobre ellas y haciéndose el fuerte, fingiendo que no duelen. Uno aprende a vivir con esos fantasmas, o al menos lo intenta, hasta que algún suceso tonto los revive y hace que de nuevo se les tema. Hay cosas de las que resulta fácil hablar pero hay otras que avergüenzan, quizá por el miedo a que se mal interpreten los sentimientos o las palabras, quizás porque se piense mal de algo aparentemente superficial, o quizás porque se puede dejar al descubierto una debilidad que ha sido ocultada por una fortaleza disfrazada. Sin embargo, la realidad es una sola y hay que aprender a vivir con ella, nos guste o no, a unos les fue mejor que a otros y que le vamos a hacer, esas son las reglas que se impusieron en el juego de la vida. Si es justa o no, creo que no tendría la impar...